Diseño de las nuevas oficinas de coworking, manteniendo la esencia y el carácter del edificio, típico de los pisos nobles del Eixample. El proyecto se centró en revalorizar sus elementos más distintivos: se restauraron las puertas originales y los suelos hidráulicos, conservando la neutralidad del resto de materiales y equipamiento para que estos detalles destaquen y se potencie la sensación de grandes alturas y luminosidad.
Se buscó intervenir lo mínimo posible en las instalaciones, evitando repicar paredes o molduras y respetando la integridad del edificio. En los baños, se conservaron las puertas originales y hasta un lavamanos casi centenario de mármol, que se modernizó pintando y revistiendo el entorno en monocolor, resaltando así los elementos históricos con un toque contemporáneo.



